Congratulations! MGMT está fuera

MGMT

Em-gi-em-ti es la forma correcta de pronunciar la abreviatura de “management”, nombre original de la desaparecida banda neoyorquina que arrasó el 2007 con Time To Pretend. “It was a fluke that these songs we wrote in college where hits, we never considered the possibility that people would like them”, dijo Ben Goldwasser después de haber ganado un Grammy el 2009 y ser top uno de las las listas más reconocidas de todo el globo. Y es que, irónicamente, parece ser que es lo que les ha acabado sucediendo; MGMT ya no gusta.

El dueto no ha sido olvidado pero sí apartado de las principales bandas de la escena indie que compartieron setlists en las mejores salas underground y cartel en los principales festivales alternativos entre el 2007 y el 2009.

Esos mismos años nacieron bandas relacionadas como Yeasayer, Passion Pit, Justice, Tame Impala, Caribou y sonaron canciones que aun hoy, nueve años más tarde, siguen sonando como referentes para aquellos que forjaron su alternatividad en el auge del indie del nuevo siglo y decidieron estancarse con: Golden Skans (Klaxons), 41 Mosquitoes Flying in Formation (Tame Impala), Melody Day (Caribou), Fluorescent Adolescent (Arctic Monkeys), No You Girls (Franz Ferdinand), Yeah, Yeah, Yeah Song (The Flaming Lips), You Got Your Cherry Bomb (Spoon), DLZ (TV On The Radio) o Katrina (Black Lips), entre muchísimas más.

¿Qué ha pasado entonces con las canciones goofy de Goldwasser y VanWyngarden? Es difícil de entender cómo pudieron suponer una rotura tan alabada en la tendencia del momento y permanecer ahora girando, a penas, alrededor de Kids, Weekend Wars y Time To Pretend.

Para aquellos que MGMT nos sacudió y nos dio esperanzas entre tanto indie ordinario y para los amantes de la psicodelia, es triste despedirse tan temprano de grupos que intentan reinterpretar la misticidad vaporosa y a la vez intensa de grupos como Caravan o The Ultimate Spinach en un estilo neo-psicodelico revestido de neon, innovador por adaptarse a la era de la monografía digital, la extravagancia audiovisual y el triunfo de los oddball.

Y es que, si bien hay grupos actuales de rock psicodélico, pocos se centran en la renovación del género como pretendió hacer MGMT. La psicodelia es un estilo musical que permite tantas infiltraciones de otros géneros que querer acercarlo demasiado a escenarios desconocidos o poco usuales, aunque reafirme su filosofía, puede ser un salto al abismo del rechazo y del olvido.

MGMT Freshland mag

Pero no te desanimes, la música no tiene ni fondo ni final. Si solo conociste Kids, Electric Feel, Time To Pretend y Weekend Wars y te quedaste ahí, escucha el álbum de Congratulations. Ya metido en la psicodelia más subjetiva y cuestionable, atrévete con grupos como The Soundcarriers, La Femme, Elephant Stone o Moodoid, y si te consideras al siguiente nivel de lo undergound por conocer a Fuzz, grupo formado por Ty Segall y su colega Charles Moothart, prueba con The Wyches, Quest For Fire, Pyramidal, Brain Pyramid o los ya disueltos Comet Control, Prisma Circus y 1886 (en standby).

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