Joel Peter Witkin- fotografia desviada

Este fotógrafo de culto se ha convertido en el rey indiscutido de las imágenes desviadas y el artista favorito del movimiento Gothic desde que sorprendió con gran éxito al público en la década de los 80 con su osada y valiente propuesta de cuerpos desnudos finamente mutilados evocando antiguas imágenes de pesadillas.




Joel Peter Witkin
trazó su camino fuera de la matriz convencional a la temprana edad de 16 años en Brooklyn, Nyc. Ese mismo año Edward Steichen selecciona una de sus fotografias para incluirla en la colección permanente del Museo de Arte Moderno de Nueva York.

En su libro ¨The Bone House¨ Witkin afirma que su sensibilidad visual comenzó a agitarse de pequeño, cuando fue testigo de un terrible accidente de coche frente a su casa, en la que fue decapitada una niña. Otra gran influencia en su temprano trabajo fue el fotógrafo de crimen Weegee.


Después de años de estudios en NYC y México, la apasionante obra de Witkin dio sus frutos y recibió muchas de las mejores ayudas y premios del mundo del arte:
Fue galardonado con una ráfaga de subvenciones NEA en 1982, 1984 y 1986 y recibió su MFA en 1986 por la Universidad de Nuevo México.

En 1988 recibió el Premio de Fotografía y de Alumno distinguido de Cooper Union, en 1990 el ministro de cultura francés concedió a Witkin el nombre de Caballero de las Artes y las Letras, en 1993 obtuvo una residencia en Francia a través de la NEA y el Centro Americano de París.

Witkin se hace mundialmente conocido al desarrolla una estetica muy peculiar en sus fotografías al manipular los procesos de sus grabados lo cual da como resultado la integración del plateado como elemento, otorgándole un aspecto “antique” a su trabajo.
Araña los negativos, imprime en papel de seda para transformar la textura de la imagen y así darle un aspecto borroso y la sensacion de “eterno”.


Diós es un gran tema para Witkin, en su trabajo pone de manifiesto sus obsesiones fetichistas e interviene en la inconografía religiosa cristiana, lo cual provoca reacciones de protesta en la iglesia catolica y sus simpatizantes.

Pero el artista se defiende manifestando que su obra es un producto de sus mayores inclinaciones religiosas:

“…Las imágenes tienden a repeler y dar shock. Sin embargo, creo que poseen cualidades sensibles e iluminadas que mueven extrañamente … siempre lo Sagrado está más allá de la naturaleza, más allá de la existencia …”.

Los aficionados celebran capacidad de Witkin para hacer de lo feo hermoso, y defienden su trabajo como una explosión de la negativa de la humanidad para enfrentar y abrazar lo abyecto.


A pesar de todas las controversias, y a pesar del hecho de que las fotografías de Witkin llegaran al mundo en una época en que los trabajos de fotografía se permitían raramente expresar
“gran arte”, Witkin imprime sus seres mutilados y los situa con gran honor en las colecciones permanentes de los museos más importantes del mundo, entre otros, el Nationale Bibliothhque en París, el Museo de Arte Moderno de San Francisco, el Museo Stedelijk de Amsterdam, el Museo de Arte Moderno de Nueva York.

Por Claudia Elizalde

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    En España tenemos un JP Witkin, David Nebreda.