La musa del Punk

Los poetas son los únicos vencedores de las guerras. Esta falacia se suele decir para demostrar que la palabra es más fuerte que las armas. Nada más lejos de la realidad. La belleza no siempre cambia el mundo. Seres grotescos e infames nos enseñan el lado transgresor y necesario de la vida. Suelen minusvalorarse por culpa de los ascetas más refinados. La Divine demostró que lo zafio, para bien o para mal, transforma sociedades con la misma efectividad de los genios más cool. Ella enterró al hippie y fue referente de la destructiva Blank generation.

Un bebé llamado Harris Glenn Milstead llega al mundo en Towson, Maryland, un suburbio de Baltimore en el que la vida nunca fue sencilla. Es 1945. Harris Bernard Milstead y Diana Frances trabajan duro para salir adelante en un medio tan hóstil. A los 12 años deciden mudarse a escasas manzanas de distancia. Allí conoce a un chico de su misma edad con el que coincide en multitud de situaciones y planteamientos existenciales. Su nombre: John Waters.

La escuela se convierte en un infierno para aquel niño incomprendido. Sus compañeros le repudian por su sobrepeso y sus amaneramientos. En secundaria se refugia en la horticultura, la cosmética y en la actuación. Sin embargo, los problemas de convivencia persisten y la dirección del colegio le asigna un escolta que le recoge y le lleva al centro escolar. Comienza a travestirse eventualmente. A pesar de estas esperpénticas situaciones, su vida es bastante convencional hasta que cumple los 15 años. Entabla amistad con David Lochary y se sumergen juntos en el colectivo Dreamlader. Un grupo de personajes enfermizos que se autodenominan así en honor al nombre de la productora Dreamland, propiedad de John Waters. La sede y los platós del estudio resultan ser la habitación y la sala de estar de la casa familiar de Waters.

Glenn empieza a ser consciente de su identidad sexual, algo que se les escapa a sus familiares. Su amigo David le anima a vestir provocadores vestidos femeninos. Tiene alguna aventura con alguna chica pero en sus citas acude travestido. Estudia para convertirse en peluquero y descubre los locales de travestis, donde no es bien recibido debido a su provocadora actitud y a sus vestidos exageradamente paródicos de su condición sexual. Los homosexuales con los que se topa son radicalmente partidarios de la ambigüedad. Siendo todavía un adolescente se lía con un gángster de la zona que no es, digamos, muy amable con Glenn. Poco después su padres le ayudan económicamente en su recién estrenado salón de belleza, al que destinará seis años de su vida.

La relación con su novio mafioso termina con amenazas. El matón pretende desfigurarle el rostro. Las malas noticias se intensifican. Se le acusa del homicidio sin esclarecer de una amiga íntima suya. Le detienen, pasa por el polígrafo y duerme en el calabozo un par de días. El asesinato jamás será resuelto. Sin pruebas, es absuelto de la acusación. Después de este mal trago, Glenn se convierte en compañero de correrías de John Waters. A ambos les une un desprecio absoluto por el materialismo y por los postulados del hippismo primigenio. Desean cambiar la sociedad a través de la reivindicación del mal gusto. Comparten una peculiar afición: robar. Los dos son cleptómanos crónicos y se ven envueltos en un sinfín de delitos. Sus víctimas preferidas son los negocios de ultramarinos del barrio, donde empiezan a verlos como un problema serio.

Waters organiza cada noche fiestas salvajes en hoteles cuyas habitaciones son devastadas en orgías de alcohol, sexo y comida. Invitados como David Lochary, Mink Stole, Mary Vivian Pearce y Maelcum Soul elevan estos encuentros al nivel del surrealismo más trasnochado. Este submundo crea una nueva identidad en Glenn. Debuta en el cine de la mano de Dreamland. Sus dos primeros papeles son Roman Candles, en 1966 e Eat my Make-up, dos años después. La repercusión de estas películas es ínfimo. En ellas nace el histriónico personaje de Divine, un transexual sin complejos que a través de lo soez ataca las bases de la sociedad occidental. Su imagen es creada por John Waters y su maquillador, Van Smith. Glenn muta en Divine en la vida real.

John Waters consigue que sus padres le presten 2000 dólares para crear Mondo Trasho, el primer largo del director considerado como tal. Corre el año 1969. Divine actúa de rubia psicópata al volante de un Cadillac. Se inspira en Jane Mansfield, su musa juvenil. La película se rueda en exteriores a lo largo de la ciudad de Baltimore. En una escena, el actor Mark Isherwood rueda desnudo haciendo auto-stop en una autovía. Evidentemente, sin permiso de las autoridades. Un coche de policía se cruza en sus vidas y detiene a Isherwood. En el estado de Maryland el exhibicionismo es un delito penado con prisión. Al día siguiente todo el equipo es detenido bajo los cargos de incitación al escándalo. Unas horas después son liberados sin cargos. El suceso no pasa desapercibido y la revista Playboy publica un reportaje sobre el tema. La publicación de Warhol, Interview, también se interesa por el hecho y lanza al estrellato al grupo de actores amateur de Baltimore.

Las películas de bajo presupuesto de Waters y su premisa de satirizar la realidad a través del esperpento comienzan a ser un fenómeno de culto. En 1970 rueda Multiple Maniatics, con Divine como estrella absoluta del film. Es el previo paso a la obra que les encumbrará a ambos. Pink Flamingos es estrenada dos años después. Se convierte rápidamente en uno de los films más grotescos de todos los tiempos. Su carga ácida se convierte en una crítica social tan profunda que provoca reacciones extremas entre los que se atreven a acudir a las salas donde se proyecta. La escena de Divine comiendo excrementos animales se graba en toda una generación cumpliendo una de los fundamentos de Dreamland; competir con los grandes estudios con poco dinero y una gran audacia visual. Poco después de su estreno, Divine confiesa de cara a la galería haber asesinado a Sharon Tate, la mujer de Roman Polanski degollada por la familia de Charles Manson. La enorme influencia de Waters en la actriz se refleja en estas declaraciones. El cineasta siempre ha sido un fan incondicional de Manson llegando a colarse en su juicio. Ambos ven en él al ejecutor de los hippies.

Comienza una época de esplendor en Dreamland. Saben ser el centro de atención. Las siguientes promociones de sus películas no se realizan a través de costosas campañas de marketing ni repartiendo simpatía en un sinfín de interminables entrevistas. Un simple paseo del director y su elenco habitual por el centro de las principales ciudades americanas sirven para que una marabunta de reporteros capture el momento y no se hable de otra cosa. El público de los 70 ve en ellos la transgresión necesaria en una sociedad azotada por la crisis del petróleo. Divine es sinónimo de actos viles y repulsivos de rebeldía.

Femme Trouble supone otra gran conmoción y su cóctel de bajos fondos, sexualidad trasnochada y provocación sitúan a los dreamlanders en la cúspide del cine underground. La película supone un antes y un después en Divine. Cansada de su alocada vida, se distancia de John Waters y se muda a Florida. No obstante, su imagen es un icono universal.

Los punks la coronan como reina en 1976 en medio de las revueltas sociales que se producen en las calles del Reino Unido. La utilizan como símbolo de rebelión. El público asiste a los primeros conciertos de Sex Pistols y de The Damned con el póster de Femme Trouble impreso en camisetas.

La ideología del cine de Waters cala hondo entre los jóvenes británicos y personajes como Johnny Rotten no ocultan su admiración por el ser que confesó el asesinato de Sharon Tate. Su influencia en la radicalización ideológica de la siguiente década se palpa en los garitos donde se respira Punk.

Divine regresa al cine en 1981 con la dreamlander Polyester. Una película que recorre los problemas de la calle de forma cruda. Su reecuentro con John Waters no puede ser más fructífero. En 1982 comienza su carrera como estrella de la música disco. Crea un Dance canalla pero refinado. Su irrupción musical tiene una gran acogida. Se convierte en una celebridad. Su My first album es producido por Bobby Orlando, productor de, entre otros, Pet Shop Boys. También participa en su trabajo el trío de productores de música Pop, Stock, Aitken & Waterman, cuyas aportaciones a las carreras de Kylie Minogue y Dead or Alive han sido decisivas. Alcanza los primeros puestos de las listas de varios países.

Con la misma fórmula llenapistas lanza dos discosJungle Jezebel y The story so far – hasta el estreno de Lust in the Dust, en 1984. El film es una revisión del oeste a través de los ojos de Waters y el cuerpo de Divine. Reconoce ser adicta a la marihuana y abandona su carrera musical, en cuanto a grabaciones de discos, hasta 1988.

Trouble in mind de 1985 es su primer trabajo cinematográfico serio fuera del mundo Dreamland. Su papel le confiere una nueva imagen de actor masculino. Inicia una nueva etapa marcada por su intención de iniciarse en el cine convencional y por sus apariciones televisivas donde muestra su faceta dual de hombre y mujer.

En 1988 graba la banda sonora de The Fruit Machine, un thriller de temática gay dirigido por Phillip Saville. Ese mismo año lanza al mercado su cuarto disco Maid in England y vuelve a estrenar una película con Waters. Hairspray se convierte en una alegato contra la segregación racial en Estados Unidos y en el último trabajo juntos de los dos amigos. Casi al mismo tiempo, Divine se embarca en Out of the dark, una comedia erótica de terror que supondrá su última aparición en el cine.

El estado de ánimo de la artista se encuentra por las nubes. Se siente valorada y cree que su carrera se ha desmarcado de Waters. A pesar de ello sufre una apnea del sueño crónica agravada por su sobrepeso que le produce ronquidos violentos, pérdidas de memoria y estados de ánimo cambiantes. Le ilusiona aparecer en un episodio de la serie televisiva Matrimonio con hijos. Su papel es el de una drag queen. El serial está teniendo un gran éxito en la Fox. Muere mientras duerme, poco antes de su cameo un siete de marzo de 1988. Causa de la muerte: Miocardiopatía hipertrófica.

Es enterrado en Towson, el suburbio donde nació. Una corona enviada por los productores de Matrimonio con hijos preside el sepelio con el cómico lema: Si no querías hacer el show, haberlo dicho. Su ataúd es acompañado a su tumba por miles de personas. Muchos de ellos aún recuerdan las palabras del reverendo Leland Higginbotham. Glenn nació antes que los derechos civíles, antes que los derechos de los homosexuales y los derechos de la mujer. Dios no quiere a personas fotocopiadas por una máquina Xerox. Glenn fue directamente arrancado justo cuando se estaba convirtiendo en quién realmente era y el mundo nunca verá como aquella flor podría haberse revelado.

El ser que no se reveló, sí demostró que lo grotesco es una herramienta de transgresión capaz de movilizar mentalidades, transformar sociedades y hablar directamente al alma humana desde lo más zafio. Es un gran mérito ocultar el talento en capas de suciedad. Nosotros no acabamos de entenderlo porque creemos en la superficialidad plástica que nos venden. Gracias a artistas como éstos descubrimos que el envoltorio es lo de menos y recordamos que el medio es el mensaje. La oscuridad es necesaria siempre que queramos comprender lo que realmente es la luz.

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