El Elvis oscuro

Link Wray

Todo el mundo se emocionó con la jugada política de la mili de Elvis en Berlín. El recluta más famoso del mundo tuvo una vida placentera, en tiempos de guerra y en tiempos de paz. La fama y la vanidad acabaron con su cuerpo y con su vida. Pocos saben que probablemente el icono del siglo XX podría haber cambiado de rostro si las circunstancias de la vida y de la industria musical hubiesen sido diferentes. Hoy diríamos; ¿Quién es ese imitador de Link Wray?

Y es que a pesar de que le conocieran como Lucky, Link Wray nunca fue un hombre afortunado. De sangre indígena (Shawnee), Fred Lincoln – nombre original de Wray – sí que hizo la mili auténtica. Fue destinado a Corea en pleno conflicto armado. No fue herido, pero una tuberculosis provocó que le extirparan un pulmón impidiéndole cumplir uno de sus sueños… cantar. Esta circunstancia le indujo a perfeccionarse como instrumentalista, convirtiéndose con el tiempo en un guitarrista de guitarristas.

En 1958 publica Rumble, uno de los singles que más ha transformado la música moderna. Fue tal su impacto que, a pesar de ser un tema instrumental, las radios comerciales la censuraron porque incitaba a las peleas entre bandas. La leyenda cuenta que la compuso mientras se producía una pelea entre el público en un concierto suyo. Una época como los 50 no estaba preparada para los Riffs salvajes y los acordes grandilocuentes de la Gibson Les Paul de Link. Pura furia fruto de la manipulación de su ampli con un lápiz. Siempre en el alambre por su carácter indomable, le tachan de satánico a pesar de ser un hombre religioso.

Link en los 60

Gran innovador del Rock e incomprendido por la industria, sobrevive junto a sus hermanos y su primo Shorty Horton en varias formaciones durante el apogeo del Rock instrumental. Pasa prácticamente desapercibido en las listas, con dos excepciones; Rawhide, en 1959, y Jack the Ripper, en 1963. Tras fundar su propio sello, Rumble, se muda a la granja de pollos familiar en 1965. Allí instala un modesto estudio de grabación de tres pistas donde perfecciona el Power Chord. Pionero de la distorsión, sus innovaciones visualizaron el Punk y el Heavy Metal, mucho antes de que nadie supiera que existían.

Ignorado por las listas, los guitarristas de cada generación encuentran en Wray un espejo donde mirarse. Su estilo y su trabajo comienza a inundar el mercado a través de los rostros de otros músicos mientras cada generación de guitarristas le rinde pleitesía. Su influencia alcanza a estrellas como Ray Davies, de The Kinks, el mismísimo Eric Clapton, Pj Harvey, Jimmy Page, Neil Young, Iggy Pop y sobre todo, Pete Townshend. El ex Who reconocía que: «Link Wray es el rey. Si no llega a ser por Rumble, nunca hubiera cogido una guitarra en mi vida».

Link Wray en vivo

Tras la publicación de su mítico álbum homónimo, en 1971, su rostro empieza a ser reconocible. A finales de la década, decide girar con Robert Gordon, que curiosamente hacía los coros a Elvis. Para no quitarle protagonismo a Gordon toca de espaldas. Y eso que Robert Gordon era un genio del Rockabilly Revival. Tras esta experiencia se marcha a Copenhague, de donde era natural su mujer. Allí permanece aislado del mundo de la música hasta los noventa. En la última década del siglo se produce un redescubrimiento del artista debido a la inclusión de Rumble en la banda sonora de taquillazos como Pulp Fiction o Independence Day y de Jack The Ripper en Desperado. A pesar de ello, Wray sólo abandona Dinamarca para participar en giras.

Muere en 2005, venerado por los guitarristas como su rey absoluto y olvidado por el público en general. Tal y como fue siempre su vida. Un talento sin fronteras espaciales y temporales que vio como la mala suerte y los prejuicios le quitaron el trono que tanto merecía. El rey ha abandonado el edificio. ¡Larga vida al rey! Link Wray, rey legítimo del Rock.

El rey

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