Pimp My Mary, o cómo cambiarle de imagen a la Madona

A pesar de la presencia del Vaticano en territorio italiano, el proyecto colectivo Pimp My Mary tiene sus raizes ahí, en la cercana península taconada. No hace falta explicar quién es Mary pero, para evitar malentendidos, me refiero a la de toda la vida, la madre virgen del pequeño niño Jesús, con la diferencia de que, en Pimp My Mary, su imagen se aleja bastante de la clásica y monótona estatuita que siempre hemos visto. Pero, ¿por qué pedir a unos artistas customizar unas estatuas de la Virgen y luego exponerlas como proyecto colectivo? La respuesta no está relacionada con nada de blasfemo ni travieso. Pimp My Mary surge de la necesidad de comunicar una profunda disconformidad respecto a la comercialización de los iconos religiosos y a la consecuente transformación de la espiritualidad en consumismo.

«For many people is more important to have a created icon built up directly from ourself reather than belive in what the image should truly represent, it follows the need for others to look for their sense of belonging to anything rather than trying to live ourselves: is the surrender to the society rather than become aware of our existence».

El 19 de Mayo, Pimp My Mary inaugurará su segunda edición, esta vez en la galería Mondo Bizzarro en la ciudad eterna, Roma (¡uy, al ladito del Papa!). Hasta la nueva entrega, no nos queda otra que echar un vistazo a las Marys de la primera edición.

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