Tanned Tin 2012, acto final

Los conciertos de la mañana del sábado estrenaron nuevo emplazamiento, el Espai d’Art Comtemporani (EACC), quedándose este enclave corto para albergar a todo el público deseoso de asistir, quizá el único pero que pudimos encontrar al laborioso y cuidado trabajo de la organización del Tanned Tin.

Empezaron la jornada los suecos Azure Blue, con su pop preciosista y delicado, repleto de buenas canciones. Les siguió Mursego, alter ego de Maite Arroitajauregi, y de qué manera, una multiinstrumentista en el más amplio sentido de la palabra. Va sumando y sumando en toda su actuación como si de un pintor se tratara, dando capas y capas de barniz hasta llegar al clímax idóneo. Pudimos ver de todo! Hasta un teclado Casio de los que algunos teníamos cuando eramos pequeños. Confraternizó con el público hasta para afinar su ukelele, muy mágico.

The catcher in the rye by Azure Blue

Zuuuuuu. by Mursego

Cerraron la mañana Jerry DeCicca y los mallorquines The Marzipan Man, quienes estarán tocando en la sala Four Seasons Sixties Club (Castellón), hoy viernes 10 de febrero.

Hypnotized by The Marzipan Man

Por la tarde abrió la programación Pete Dale, ofreciendo un concierto latente de country-folk. Le siguieron el dúo asturiano Elle Belga, autores de bonitas canciones como ”Mr. Righy Guy” o “ My rifle my pony and me”. Tocaron una cover de Serrat, la cual estará incluída en su inminente disco “1507 Segundos Prestados” del sello Acuarela. Hemos de reconocer que sentimos especial predilección por ellos después de su primer disco “1971” el cúal nos sorprendió y encantó por igual.

He luchado por tí by Elle Belga

Prosiguiendo con la velada, pudimos ser testigos del atrevimiento y la osadía que mostraron Fair Ohs, mezclando ritmos más propios de las islas del Caribe o de tierras limítrofes que supieron conectar con su especial humor y simpatía con la gente. Continuó la noche con The 99 Call y su gran líder Paul Anderson. Pop delicioso para los oídos y el deleite del público asistente al Teatro Principal de Castellón, aunque echamos en falta un poco de engrase en la actuación para ganarse la complicidad de los asistentes.

Everything is dancing by Fair Ohs

Last days by The 99 Call

Después pudimos escuchar a Patterns, grupo cuya real ubicación podría ser 12 km más hacia el norte en período estival que el propio Tanned Tin.

Retomaron la sesión los escoceses The Orchids con más de 25 años de historia, impregaron el Teatro Principal de buen rollo y simpatía. Aunque personalmente , “Unholy Soul” (1991, Zuma)“ y “Striving for the Lazy Perfection”(1995, Widely Distributed), sean probablemente sus mejores trabajos, eso sí, sin menospreciar su disco “The lost Star”(2010, Pebble) y sus grandísimos temas: “The Ok song” y “Song for a friend” que en él se incluían.

Tiny words by The Orchids

Avanzada ya la madrugada quizá el concierto más completo lo ofrecieron The Hidden Cameras, el pop delicado y teatral que elaboran estos canadienses conectó con el público arrancando bailes entre el patio de butacas. Queda patente que sus compatriotas Arcade Fire han abierto puertas a muchas bandas que ha sabido aprovecharlo. Durante su actuación, por momentos, recordaron a The Magnetic Fields y a los británicos Belle and Sebastian.

In the NA by The Hidden Cameras

Les tomó el testigo Matt Elliott, con una presentación excelente y sumamente cuidada de su reciente trabajo ”The broken man”(2012). Concierto hipnótico y lleno de melancolía folk.

The broken man by Matt Elliot

Finalizaron la noche Kites, concierto que se hizo esperar aunque la poca gente que se quedó a verlo tuvo su recompensa, no fueron pocos los que fueron abandonando el concierto, siendo los que se quedaron los premiados con una mitad de concierto punk contemporáneo que dejó estupefacto a más de uno.

The jumped-up boy in Libery by Kites

Fuera de lo que fue la programación prevista para el sábado en la segunda planta del Teatro Principal de Castellón tuvo lugar un concierto improvisado, dándose cita integrantes de Za!, Oh! Pears y Mursego a las órdenes de Marcos Junquera (Betunizer) que hicieron las mieles de quienes pudimos presenciar su improvisación y virtuosidad.

En la mañana del domingo se echó el cierre a esta decimotercera edición del Tanned Tin en el EACC, que nuevamente se quedó limitado por su escueto aforo ante el público que quiso presenciar los últimos conciertos de Algodón Egipcio, Phoebe Kreutz y Norman Palm, a pesar que el día lluvioso y frío no acompañó demasiado. Aún así, el Tanned Tin nos da, un año más, una bocanada de buena música para sobrellevar el duro invierno.
 

Texto por: Emilio Barrachina Gascó
Foto por: Galcerán de Born

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