Joyce Ho, violencia pacífica

La obra de la artista taiwanesa Joyce Ho tiene algo de que te atrae a la vez que te incomoda. Los raros ángulos desde los que te miran sus personajes y la distorsión de sus cuerpos te hacen sentir que algo no va bien mientras que los cálidos tonos amarillos emanan una sensación de tranquilidad que contrarresta lo primero.

Lo hace meticulosamente a propósito, basándose en la idea de lo que ella llama «violencia pacífica», y sin que le tiemble el pulso te seduce con colores luminosos a la vez que te enfrenta a cuerpos y miradas oscuras que te cuentan que ahí dentro no todo es tan bonito como parece, que no hay luz sin oscuridad. Como en la vida misma.

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